Luis Aguilar / Four Poems : Cuatro poemas

For Diego Osorno, coauthor of the disenchantment.

The city has the eyes of a vulture
Diego notes
: or ferris wheel of desiring glances:
gesture of words
versus the injustice of its observance: it is barely a shortened route in the pupils.
Conical visor that distorts everything.
Yawn of tiresome light that accumulates
xxxxxxdreams
xxxxxxwills broken in the hiss of the hammock.

Then everything is reduced to the a[venue]
a sidewalk that the vision
diminishing it. xxxxxxReform
[like this soliloquy of glimmerings
for the court of myopics who
only hear cross-country birds
: they will never feel, inside, a calm throb].

`

*

I am gulfweed become bloodsucker.
I carry in my eyes ten wrinkles of the autumn.
Therefore
xxxxxx…[

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx]
: or must the certificate of your baptism be read aloud?
The fresh rain is the route of the winds
or is it the other way around?
Why say I’ll call you, if the search is prey
to the bite of my lips, tooth of piranha and
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx   manta ray.
Don’t you feel better in my silence?

*

I also had a paradise.
A hammock that whetted the afternoon
against the wind.
But September came with the noise of your steps;
burning, I spent the night in a hundred loose threads;
unwoven gray the heart of the storm.
The fruit’s flesh limp against the ground
[threshed] in the rain.
Everything was mud when I turned over again.
The water a current; my hands
another’s effort that dug its trough.
An ancient unconfessable fear
xxxxxx: the certainty of the sin
in the center of the luck that you watch pull away.

ids

*

The sea is a shipwrecked desert.
An ordinary castaway seated in a plaza.
A plaza without a castaway is a shipwreck.
A failure, not feeling your back in my blazes.
A blaze are the remains of the desert.
A desert, an incinerated ocean.
An ocean is a mirror of colors.
And a stupefied mirror, without colors
is my gaze that sees your immensity and the sea’s.
And distorts gods.

*

They must hear me say I don’t know myself.
Eliseo Diego

This hut, like all of them,
has but one exit. One entrance, then.
Its forest as faithful as my shadows.
Dark tongue that provokes fear in walking it.
At my side, the first step
is the mirror where I am not and I resemble myself.
I must learn to unknow myself
xxxxxx: I scratch the vertical eye that peeks
between two branches and the retina, in tearing
is purple blood where the moon shines.
It dries immediately. And falls silent.
From the whisper that I am, I shout in terror.
The waters of the mirror move
and multiply me.
I resemble. I resemble nothing more. Nothing more.
I am someone who I don’t know.
Someone who no longer deceives. Someone unable to.

(Translations by Lawrence Schimel)

hjudfs

Para Diego Osorno, coautor del desencanto.

La ciudad tiene ojos de buitre
observa Diego
: o noria de miradas deseantes:
gesto de palabras
frente a la sinrazón de su observancia: se trata apenas de una ruta acortada en las pupilas.
Cónico visor que todo distorsiona.
Bostezo de luz cansina que acumula
xxxxxxsueños
xxxxxxánimos rotos en el siseo de la hamaca.

Entonces todo se reduce a la a[venida]
una acera que la vista
disminuyéndola. xxxxxxReforma
[como este soliloquio de atisbos
para el tribunal de miopes que
sólo escuchan pájaros campotraviesa
: no sentirán jamás, adentro, un pálpito sereno].

*

Soy sargazo de mar vuelto alimaña.
Traigo en los ojos diez arrugas del otoño.
Por eso
xxxxxx…[

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx]
: ¿o habré de pronunciar la fe de tu bautismo?
La lluvia fresca es la ruta de los vientos
¿o a la inversa?
Por qué decir te llamo, si la búsqueda es presa
al mordisco de mis labios, diente de piraña y
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx          xxxxxxmantarraya
¿No estás mejor en mi silencio?

*

También tuve un paraíso.
Una hamaca que afilaba la tarde
contra el viento.
Pero llegó septiembre con el ruido de tus pasos;
de ardor, pasó la noche a centenar de hilachas;
destejido gris el corazón de la tormenta.
La fruta desganaba contra el suelo
[desgranada] en la lluvia.
Todo era cieno cuando volteé otra vez.
El agua una corriente; mis manos
paso ajeno que cavó su vaguada.
Un temor inconfesable y milenario
xxxxxx: la certeza del pecado
al centro de la dicha que miras alejarse.

kiui*

El mar es un desierto naufragado.
Un náufrago cualquiera sentado en una plaza.
Una plaza sin náufrago es naufragio.
Un naufragio, no sentir tu espalda en mis incendios. Un incendio son los restos del desierto.
Un desierto, un océano incinerado.
Un océano es un espejo de colores.
Y un espejo estupefacto, sin colores
mi mirada que ve tu inmensidad y la del mar.
Y tergiversa dioses.

*

Tendrán que oírme decir no me conozco.
Eliseo Diego

Este bohío, como todos
tiene, no más, una salida. Una entrada, entonces.
Su bosque tan fiel como mis sombras.
Lengua oscura que da miedo caminarla.

Al lado mío, el primer paso
es el espejo donde no soy y me parezco.
Tengo que aprender a desconocerme
xxxxxx: rasguño el ojo vertical que asoma
entre dos ramas y la retina, al desgarro
es sangre morada donde la luna resplandece.
Se seca de inmediato. Y calla.
Desde el susurro que soy, grito aterrada.
Las aguas del espejo se mueven
y me multiplican.
Parezco. Nada más parezco. Nada más.
Soy alguien a quien no conozco.
Alguien que ya no engaña. Que no puede.

juyty

These collages are drawn from a series by Fräppa Frsizo a.k.a. Antonio Fräppa Dubois a.k.a Diéresis En la Efe.